Daniela Álvarez: recuperación de secuelas vasculares tras isquemia

En 2020, Daniela Álvarez modelo, exreina de belleza colombiana y presentadora de televisión sufrió una isquemia grave. Lo que siguió fue un proceso de pérdida, adaptación y recuperación que la llevó hasta el Centro Sanitario Foltra. Esta es su historia.

Daniela Álvarez en sesión de fisioterapia en el Centro Sanitario Foltra, Santiago de Compostela.

Antes de llegar a Foltra

La isquemia de 2020 tuvo dos consecuencias para Daniela: la amputación de su pierna izquierda y, además, limitaciones importantes en la sensibilidad y la movilidad de su pierna derecha. Esta segunda secuela, menos visible pero igualmente limitante, era la que más condicionaba su día a día: la pierna que conservaba no respondía con normalidad al caminar ni al apoyar el pie.

El pronóstico convencional dejaba poco margen. Como ocurre con muchas secuelas vasculares, el sistema sanitario tiende a estabilizar el tratamiento pasados los primeros meses. Daniela no se conformó con ese límite.

El tratamiento en Foltra

Daniela llegó al Centro Sanitario Foltra para tratar específicamente las secuelas neurológicas de su pierna derecha, siguiendo el Método del Dr. Jesús Devesa. El abordaje se centró en recuperar la función neurológica de la extremidad conservada: trabajar la movilidad del pie y restaurar la sensibilidad perdida mediante un tratamiento neurorrehabilitador intensivo.

El tratamiento duró unos pocos meses. A lo largo del proceso, Daniela fue recuperando progresivamente respuesta en el pie.

El resultado

Al finalizar el tratamiento, Daniela había mejorado tanto la capacidad de movimiento de su pie como la sensibilidad en él. Dos semanas después del alta en Foltra, con su prótesis adaptada, se convirtió en la primera colombiana con discapacidad física en desfilar para L’Oréal en París, transformando la pasarela en un escenario de visibilidad e inclusión.

Su caso ilustra algo que en Foltra vemos con frecuencia: las secuelas neurológicas vasculares —las que afectan al movimiento y la sensibilidad de las extremidades— pueden mejorar más allá del tiempo que el sistema convencional considera como «ventana de recuperación».

¿Tienes secuelas tras un ictus o evento vascular?

Si tú o alguien de tu familia convive con limitaciones de movilidad o sensibilidad tras un ictus o ACV, existe la posibilidad de que haya más margen de mejora del que te han dicho. En Foltra evaluamos cada caso individualmente, sin dar nada por definitivo antes de haberlo valorado.

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